¿Qué tipo de financiación para una flota de vehículos de empresa? -

¿Qué tipo de financiación para una flota de vehículos de empresa?

23 mayo 2016

El alquiler larga duración (ALD), es el sistema preferido por las empresas de más de 100 empleados

Hoy en día existen varios modos de financiación para una parque automovilístico según las necesidades de las empresas: el alquiler larga duración (ALD), el alquiler con opción a compra (AOC), la compra al contado, la compra a crédito…

El OVE (Observatorio del vehículo de empresa), en su barómetro de 2013 nos da las grandes tendencias de la financiación de las flotas francesa. Para las empresas de menos de 100 empleados, la compra es el modo de financiación más utilizado con un 40% seguida por el leasing (o AOC) con un 29%. El ALD, que corresponde más a una necesidad de las grandes empresas sólo representa el 8% del parque. Respecto a las empresas de más de 100 empleados, el alquiler larga duración es el más importante con un 60% de los vehículos. Lógicamente, la compra, la compra a crédito y el leasing siguen siendo minoritarios con, respectivamente  un 21%, 3% y 16% de la flota.

La compra, un deseo de propiedad

La compra de un vehículo responde a una necesidad de propiedad, lo que aumenta el activo de la empresa. La amortización dura entre 4 y 5 años y es deducible del resultado imponible dentro de un límite de 18.300 euros. Por lo tanto, después del periodo de amortización, la sociedad tiene la impresión de que el vehículo no cuesta nada. Sin embargo, quedan todos los gastos relacionados con el uso del vehículo (mantenimiento, seguros…) lo que puede impactar en la gestión si el parque se vuelve más importante. La empresa puede comprar al contado o a crédito. En este caso, hay que tener en cuenta las mensualidades para el reembolso puesto que los intereses pueden ser importantes. Por lo general, este tipo de inversión es uno de los peores que puede hacer una empresa. La pérdida de valor de un vehículo es de más o menos de 25 a 40% después de un año y de 60 a 70% después de 5 años. ¿Usted estaría dispuesto a comprar una casa 150 000 € para volver a venderla 5 años después por 45 000 €? A pesar de estos criterios racionales, el deseo de posesión sigue siendo importante y muchas empresas prefieren esta opción.

El ALD, la solución más fácil

El Alquiler larga duración, por el contrario, es una solución llave en mano, que tiene como objetivo ofrecer un paquete completo que combina el vehículo con un conjunto de servicios (mantenimiento, asistencia, seguros, peajes, tarjeta de combustible…). Entonces, la gestión para la empresa es menos importante aunque se debe relativizar cuando esta gestión no está totalmente externalizada por el arrendatario.

Desde un punto de vista financiero, el ALD tiene la ventaja de preservar la capacidad de financiación de la empresa al no impactar la tesorería. Los alquileres son deducibles del resultado imponible y la mayor parte del tiempo son generalmente negociables con los propietarios. Con esta solución, la empresa no tiene que hacer el anticipo del IVA general que será pagada simplemente con cada alquiler. Otro punto positivo, la empresa beneficia de nuevos modelos cada 1 a 4 años, ofreciendo una huella de carbono cada vez más interesante lo que reduce automáticamente el Impuesto sobre los vehículos de empresa.

A pesar de todo, hay algunas limitaciones. El arrendatario debe devolver el vehículo en su estado original y respectar el kilometraje establecido en el contrato bajo pena de penalidades.

El alquiler larga duración satisface una necesidad de explotación a diferencia de la compra que satisface una necesidad patrimonial.

EL AOC (o leasing), es una alternativa

El alquiler con opción a compra se dirige a las empresas que desean beneficiar de las ventajas del ALD, mientras mantienen la posibilidad de comprar el vehículo al final del contrato. En algunos casos, estas empresas deben hacer un anticipo de hasta 30% del precio del vehículo, lo que puede ser complicado dependiendo de la tesorería disponible. Por lo general, los servicios prestados en los contratos ALD  pueden quedar a cargo del arrendatario, lo que aumenta su participación en la gestión. Este tipo de condición es generalmente negociado con la entidad financiera que es, en el caso del AOC, el arrendador.

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